martes, 5 de mayo de 2020

Nostalgia


  Llueve. El agua emana mágicamente simulando cascada, pero en vez de brotar desde el centro de la tierra, surge del infinito espacio. ¿Quién la enviará?
  El misticismo envuelve a la tarde y la nostalgia, espíritu incansable, se escabulle como vapor que penetra los poros y se torna actitud.
  La brisa envuelve las formas que encuentra a su paso y la sacude levemente, como para mantenerlas despiertas.
  El aire húmedo ingresa en forma lenta y prolongada provocando un suspiro. Habiendo declarado la vida en soledad, la mente busca anclajes para dibujar los recuerdos.
  Las huellas son necesarias para que se conozca por dónde hemos transitado, con qué sonidos nos hemos deleitado y hasta qué profundidades hemos llegado.
  El lento caminar produce cierto disfrute a cada paso. Sin volver la mirada puede saberse que en cada avanzar se marcó el camino. Volviendo la mirada, observamos que, como estela emanada de la fragante rosa, vamos despertando al mundo de las sensaciones.
  Las gotas cristalinas caen unas sobres otras. Algunas rebotan en las hojas y vuelven a partir en diferentes direcciones, pero luego tienden a juntarse nuevamente.
  El acto repetitivo incita a pensar: una gota junto a otra gota y otra más, se transforman en un hilo de agua, que se une a otros hilos formando un torrente, que junto a otros torrentes desembocan en el río, que junto a otros ríos van a volcarse al mar.
  Así duerme el genio, esperando la gota, que se una a otra gota y lo haga despertar.

                                               R.R.



domingo, 3 de mayo de 2020

Enfrentados


Enfrentados
frente al mar profundo de los sueños
¿acaso la tarde que llega a su fin
anticipa los ocasos?
Es un instante apenas
entre tu piel y mis abrazos
y un espacio eterno
de páginas en blanco
donde no cabe un sueño más
sólo el recuerdo de esta tarde gris
el último hálito de la última tarde
hasta el destino conspira con nosotros
quédate conmigo hoy
aquí, cerca y lejos
soñemos un imposible
la vida es muy corta
aún estoy aprendiendo
a esperar por lo q llegue
acompáñame…
del otro lado
estando sin estar
aunque sea con la ausencia
con esta soledad a medias
hasta que me conforme, hasta que entienda
que mi vida esta llena de pasos en el vacío
y pueda interpretar siquiera
el éxodo irremediable de los cielos
que se vuelcan hacia esa verdad
cansada de ser nombrada.

                                                                     R.R.




Azul


Era la noche. El viento llegaba desde el mar, subía las laderas de asfalto y me empujaba hacia tu puerta de madera pintada de azul. De azul sueño, de azul abrigo, de azul melancolía.
Las luces que se escurrían desde adentro, acercaban a mis sentidos la calidez que alguna vez allí respiré.
Las mariposas de papel brotando de las macetas, el olor a sándalo humeante y el sonido de los llamadores de ángeles hamacándose, despertaban mis poros y también los tuyos.
La mansedumbre inquieta en la que te envolvías, se notaba en esos grandes ojos rellenos de café y en los movimientos que con regularidad se instalaban en tus brazos, cada vez que mirabas el cielo desde la ventana, mientras un viento marítimo elevaba tu largo pelo, llenando el espacio de ondas.
De pie junto  a la puerta azul, era un dèja vu. Y la mente retrocedía inevitablemente por los innumerables placeres que destilaba tu presencia.
Tules rozándome y rozándote, plumas bailando músicas celtas, colores marfiles desfilando por las arenas que tú creabas, en ese sofá que servía de lecho y en el que prácticamente vivíamos, con los pies apuntando hacia el mar.
¡Querer traspasar esa puerta y no poder!
Insistir en permanecer en este sueño, mientras los autos con sus faros me alumbran desde la calle empinada, que una vez más me deja parado frente a tu puerta.
Y tú, seguramente ninfa en esta noche, que es azul como tu puerta.
Y yo, seguramente guardián de tu secreto, que es mágico como tu piel de porcelana húmeda.
Sentí el fuerte olor de los hornillos, el eco de los llamadores y el viento que empujaba, como siempre.
Pero esta vez era diferente. Era urgente, como alguien que pide una limosna.
Tu casa comenzó a irradiarse desde adentro, tal cual era tu costumbre. Y desde las ventanas salieron alas de barro que comenzaron a agitarse, como lo hacían tus brazos.  Me salpicaron hasta dejarme negro, mientras la casa se iba elevando. Y yo parado, inmóvil, como tantas veces. Te vi alejarte, te vi volar, como siempre lo hacías.
Sigo aquí parado, aún mirando el cielo, donde ya no estás.
¿Cómo explicar al mundo que estabas dentro de la casa?
¿Cómo hago para decirles, que una vez hubo en este sitio, una puerta azul?

                                                                         R.R.


miércoles, 12 de febrero de 2020

Te amo


Es en los días en que siento tu piel irse 
             cuando  me pierdo en telarañas
De ese mundo tétrico solo tu voz me alcanza
y saber que con amor me dices  que estas  
                             ahí es, 
cuando siento que quiero estar siempre a tu lado
Nadie me enseño a amar
y este amor defectuoso  tiene un solo destino
                    mi amor adolescente y eufórico
    mi amor desesperado por no tenerte cerca
                   mi amor expectante e inmaduro
no sabe de tiempos no sabe de espacios
                   Te quiere a mi lado
como si fuese una niña enamorada de su primer amor
               Mi amor es defectuoso
                 No se como frenarlo
Quisiera que fuese un amor maduro y tranquilo
          pero surge así… desesperado y loco




lunes, 10 de febrero de 2020



A tus orillas
                   ... sintiendo...

escribo estas páginas que comienzan con tu  nombre

con tu fuerza irresistible

y tu voz perpetua

                                      M A  R

Ojos grises mezclados de espumas

manos blancas que envuelven a este corazón

                       - mi corazón -
                                                 alterado.

Te alejas y te arrepientes

entonces vuelves a besar mis pies...

no soy como la gaviota

ya no volveré otra primavera.

                                                R.R.

lunes, 22 de mayo de 2017

Poema II

Susurran cúspides

                        entre piedras

          vienen y van

como ecos, se renuevan

               estas idas y venidas



mientras un trozo de madera

me cobija               deja espacios

                        espera...



El viento aún me despeina

para no olvidar que estoy

                        como   está este mar

                        como está este trozo de madera


disimulando los lugares vanos.




Recurro a inventar motivos

                     vienen y van

                     y el tiempo se va

                                                  pero  no te trae

                     y este trozo de madera

                                      se vuelve inmenso

                                              
                                                    como este mar.

                                                                          R.R.

viernes, 19 de mayo de 2017

¡Gracias a Todos!

Por compartir el nacimiento de "Poemas de más allá del mar"

Transcribo, el primer poema de dicho poemario:

Poema I

En la más alta 

                    de las crestas  

que se avecinan 

                    estás.


Una gaviota te sobrevuela

con intuición hambrienta.



El viento influye torpe.

Sin vislumbrar                miro

las formas que crean la piedras

                                 tan mudas

en este laberinto que se suscita.


                      El tiempo retoma sus alas

                      y me vuelvo huellas

                      con ojos excedidos 

                                                  
                                                   de olas

                                                   de piedras

                                                   de aves.

                                                                    R.R.

Impaciencia

Muerdo mis uñas tal vez así, el tiempo se esfume ya no hay umbral en esta espera   todo vuelve   de incógnito, disfrazado pero v...