Como una gota de rocío
que deja la noche
Así llegaste…
Al despertar, con la primera luz
te sentí…
Acariciabas mis pétalos
rojos, aterciopelados,
y hacías desprender de mi,
el perfume de la mañana.
Recorriste mi tallo
sigzagueante, con cautela
esquivando mis espinas…
¡Parecías querer morir en mis raíces!
Pero el viento
hechicero,
te arrancó.
Y sin poder decirnos un adiós,
te separó de mí.






