42 años, 5 meses, 8 días y 5 horas desde que me recibió en sus brazos y nunca me dejó.
Hoy, soy yo quien no se aparta de él, aunque la vida trate a cada momento de arrebatármelo de mis brazos.
Si se pudiera... quisiera poder cambiar mi cuerpo por el suyo, para que no padezca estos malditos a.c.v.
Ya van tres... y aún resiste.
Hoy, soy yo quien no se aparta de él, aunque la vida trate a cada momento de arrebatármelo de mis brazos.
Si se pudiera... quisiera poder cambiar mi cuerpo por el suyo, para que no padezca estos malditos a.c.v.
Ya van tres... y aún resiste.
Tu mano derecha
La que antes era fuerte y precisa
y hacía de un papel
barriletes de muchos colores,
escribía bellas palabras de amor
y construía laberintos de follajes,
dibujaba sonrisas de flores
y amaneceres en el campo.
La que me adormecía
descubriendo estrellas nuevas,
tal vez, un día me acunó
y me tomó muy fuerte
frente a algún peligro.
Me dio mariposas
para poder mirar las mañanas,
me brindó su calor
cuando buscaba abrigo
o juntó mis lágrimas
y las transformó en río.
La que antes era fuerte y precisa
hoy, atada al veneno
desfallece en la amargura
de un intento persistente,
mientras con los ojos me convences
de que aún sigue aquí.






