martes, 28 de mayo de 2024

Poema XXIX

 Allí nos quedaremos

con las manos inertes

como estatuas de mar, de sal.


Guerreros de una misma guerra

armados, amados

viendo alejarse los candiles

                        sin importar.


Y seguir sintiendo

      sintiendo más

aún cuando ese irse trae a golpes

los retoños de lo cierto.


Algunas veces, olvidamos lo que somos

enfrentamos a un ejército entero

y luchamos contra viento y marea.


Estatuas de sal, de mar.


                                                     R.R.



Insomne

 Mis pupilas insomnes sueñan esos arroyos que penetran mi cauce que profanan mi orilla brotan, en tus dedos dormidos los acordes infinitos d...