
ya estuve en estos cielos
amarrada de las plumas
entre inusitadas nubes
precipitándome
soñando el crepúsculo
- de tu piel -
al sur de este río
y justo enfrente de mi sol
gorjeando orientes y occidentes
como giros de ruleta
en el aire
en la tierra
en el agua de tus ganas
en la lumbre de mi centro
y aquí estoy, aún
- dando vueltas –
pretendiendo
no caer entre tus uñas
que me acunan
despejadas.
R.R.