miércoles, 20 de mayo de 2015

Cábala


mirarte y hundirme

en lo que hubiese sido agua,

volar, flotar…

un café y un tango

derriban la sequedad

con sorbos azucarados de distancia.



Melodías, palabras…

en un fulano papel blancuzco

de a poco repleto

mientras evito mirar el reloj.



Yo prefiero olvidar

y en segundos pasan labios confusos

me río

ansío esos días tuyos.



Al fin, la vida se sienta

a mi mesa

me apuro a pagar la cuenta

para salir por esas calles

con las fugaces miradas de siempre.





Caminar perdida entre la hojarasca

Y pensar en la mesita del bar

inadvertida

que olía a tiempo.



Soliloquio

sobre el ritmo fúnebre del asfalto

cualquier rutina es azar

escarbar ese relieve

y reanudar

el minuto cero.
                                    
R.R.
https://youtu.be/SM0UFGSpY1M