miércoles, 21 de diciembre de 2011

De mi calle I



Impar me vuelvo
cada vez
que mi cuerpo despeña

Y es lo mismo
percibir en círculos la vida
medir en nones los días

¿En qué afecta
           alguna hora de más?


Raro artilugio
colmado de ansias desmedidas
rueda hasta el filo
                                 hasta caer

no hay claros ni oscuros
en las calles
pero el aire sigue siendo el mismo
salvo por esos naranjos
que empujan mi nariz


baldosas rotas
calles mojadas
bolsillos llenos de agua
que se escurre entre el tejido del alma

¿Qué más da? Si estoy aquí
si aún sigo aquí
a pesar de las horas y de la lluvia.

8 comentarios:

Teyalmendras dijo...

Aun sigues... y por suerte con letras tan emotivas como estas.

Saludos almendrados ;)

Rosa dijo...

Aún! y con toda la energía posible!
Besos!

Ricardo Miñana dijo...

Que tengas un ¡¡feliz año 2012!!
un abrazo.

Rosa dijo...

Gracias Ricardo! Feliz año para ti también! Besos!

Alejandro Cabrol dijo...

lo impar, el aroma de naranjos, el paso del tiempo: te encuentro hablándole a tu propia búsqueda, contestándole lo que te dice al provocarte ese extraño escozor en el alma. Muy bueno Ro! beso!

patxi dijo...

Me gustó leer tu blog.
Saludos.

Rosa dijo...

el diálogo en el interior mientras transcurre el camino... Grax!

Rosa dijo...

Gracias patxi y bienvenido! Saludos!