miércoles, 12 de febrero de 2014

LA TARDE


La tarde
refugio oblicuo de sagacidades
me deja inerte
un vuelo de pájaros
a cámara lenta
y el mutismo de esta piedra que delata
la inmensidad de tu ausencia.

La rutina del mirar el marco
las agujas
los números
saber entonces que el lucero
anticipa mi noche.

Buscar el norte
bajo la luz de la luna
entre las olas del mar
de ese mar que huele a tiempo
y hallar la sal
sobre mis manos húmedas.

Ya no encontrar sentido                                                    
a este cuadro
donde estoy pintada con un efecto posmoderno
y retroceder
marcharme (así) sobre las mismas huellas
las que mi sombra
dejó sobre la arena. 

                               R.R.