miércoles, 12 de febrero de 2014

LA TARDE


La tarde
refugio oblicuo de sagacidades
me deja inerte
un vuelo de pájaros
a cámara lenta
y el mutismo de esta piedra que delata
la inmensidad de tu ausencia.

La rutina del mirar el marco
las agujas
los números
saber entonces que el lucero
anticipa mi noche.

Buscar el norte
bajo la luz de la luna
entre las olas del mar
de ese mar que huele a tiempo
y hallar la sal
sobre mis manos húmedas.

Ya no encontrar sentido                                                    
a este cuadro
donde estoy pintada con un efecto posmoderno
y retroceder
marcharme (así) sobre las mismas huellas
las que mi sombra
dejó sobre la arena. 

                               R.R.


4 comentarios:

Rosa B.G dijo...

Bellos versos, llenos de fragancia del atardecer, del mar y del norte, si no entendí mal.

Mue gustan tus poemas

Rosa
Un saludo.

Rosa dijo...

¡Si, querida Rosa!Me alegra que puedas sentirlos... Gracias por pasar a leerlos y pétalos para ti!

Rafael Deliso dijo...

"En ese vuelo de pájaros sacudo mis tardes...Y anticipo el lucero en la precisión de la noche.
Donde la luz de la luna, mojan tus manos húmedas, con el rocío de mi mirada en la distancia.
¡En tu sombra y en la mía!
En esa arena impaciente e infinita..."

Hermoso tu poema, y sé que brota de una mujer hermosa. Rafael Deliso

guerrero cosmico dijo...

Buenisimo....me gusta tu forma de escribir