martes, 30 de octubre de 2012

Pobre vida


     Te cuelas por la sigilosa hendija que observa las vidas ajenas.

Apenas un hito en la neófita tarde que entristece los labios.
     Recorres los agotados rincones que mitigan las esperanzas y
las transformas en deseos incontenibles.
      Acompañas mi interior ingresando como tenue inspiración
que expande los pulmones provocando un suspiro aleatorio de
furtivas miradas.
     Inundas cada espacio dando el don maravilloso de tu sustento
a quien se acerca y te acepta con las manos abiertas en señal de
bienaventuranza.
     Y te sientes agobiado por esta vida entre humos y olores
nauseabundos que laceran tu pureza. Muy a pesar de ellos, aún
peregrinas las calles en busca de lo esencial que aguarda en lo
más recóndito.
    Te encolerizas y desgarra tu enojo mutándote en enérgico
huracán, que desfigura el paisaje transitado, instalando
preguntas inquisidoras sobre tu origen.
    Calmas tus ansias hamacando las velas de colores que flotan
en un mar de quietud apenas perceptible, las que simulan cisnes
bailando danzas de fluctuantes movimientos.
    Quizás, las mentes se vuelvan visionarias y rindan su homenaje
haciéndote parte imprescindible de sus vidas tácitas.
    Quizás, los discípulos de tu cofradía puedan multiplicarse para
cosechar los frutos cultivados pues, las semillas abortivas no
engendrarán las luces de un nuevo amanecer.
                                                                                R.R.
 

lunes, 8 de octubre de 2012

Líquido


Ya somos dos los que mutamos brazos por aletas para sobrevivir.

Seguimos flotando sobre alguna especie de burbuja

tratando de entender el porqué de tanto líquido.

Agua arriba, agua abajo, agua alrededor,

somos agua repletos de agua por dentro.

Ahora la marea nos traslada hacia el sur,

ya somos más

y seguimos transformando nuestros cuerpos

mientras nos arrastra la corriente

entre maremotos sinsabores de desilusiones constantes.

Durante el viaje, por momentos somos uno

                                           en otros, multitudes

grandes masas gelatinosas que derrapan

viajando hacia ese inconcluso serpenteo.

Liquido líquido con líquenes y linfocitos

sólo blancos y verdes nos recorren por completo

y nada de rojos mientras nadamos

evaporado yace ya en el horizonte

                                              -  el rojo -

mientras nos preguntamos de manera telepática

                       ¿hacia dónde vamos?
                                                                              R.R.

miércoles, 3 de octubre de 2012

NEGRO


Sutil tormento de un color temido

que de noche desmaya ante la luna

entonces reconoce su fortuna

ser un tétrico negro amanecido.

                          

Camina las calles que sin sentido

miles han sido y se vuelven una

es niño en busca de su propia cuna

peregrino habitual de lo perdido.

 

En donde coexistan noche y ocaso,

cómo encontrar el hueco más perfecto,

lejano de esas vidas en retraso

 

que trazan alboradas sin efecto,

e  imaginar de frente a este parnaso

que el errante concluye su trayecto.
                                                        R.R.