domingo, 11 de noviembre de 2012

Sabés...

Sabés que en las noches blancas

y en sus inertes horas

no debería alejarme

 de mis lunas sin norte,

desvaída… me consuela esa luz,

acaso

hay días en que olvido los conjuros

me despierta un sol oxidado

 buceo entre sus esquinas

y olvido

              que no me pertenece.

 
Me aventuro en las calles repletas de semáforos

quizás buscando un ángel,

sin saber siquiera si existe,

veo el terror ceñirse en las piedras

y sé que ya no importa tanto la hora exacta

sino más bien el momento preciso.

 
Resbalo en las  sembradas veredas,  

gente amontonada mirando el vacío,

y lloro la sombra de un sudor antiguo

recogiendo gotas contra una pared callada.


Sabés que en esas noches blancas

andan sombras de muchacha por mi hoja

enredada entre  valles de sueños

repleta de solares banderas

arrojando gacelas nuevas

que aguardan un haz de  esa luz

parida desde el este.



 
                                                                                R.R.

2 comentarios:

e_r_o_s dijo...

Lindo tu escrito amiga, saludos... :)

Rosa dijo...

Gracias Eros! Te envío pétalos!!