domingo, 23 de septiembre de 2012

Día 96



El día 96 salí a juntar naranjas pero las orugas se anticiparon y  mejor era  mutar para deslizarse tímida por las huellas que dejan las hormigas;  mejor levantar el rostro mancillado por los años y volverse crédula; y creer en ese cielo que aún nos techa, en el por qué de las chicharras, en la insensatez de tu presencia…

Volver los ojos hacia este setiembre que nos deja muriendo en sus últimos crepúsculos, ver las gotas de lluvia rodar por la escalera y a los pájaros alejarse dejando nubes en el alma.

Seguir caminando, mientras entre las volutas ramas se cuela el rojo hilo de esa luz quebradiza.

Ahora  sentir fuego, saliva y el rumor lejano de flores sacrificándose ante la frágil tarde que elije marcharse antes de que asomen dádivas y silencios.

Ya el rocío humedece raíces y corolas; el salvaje aroma a tierra mojada atrapa el espacio, entonces pienso en plateado y recuerdo los días en que tu imagen aún dormía entre mis sueños.

Entre el cielo y la tierra, cuántos bostezos exhala la noche. Ya casi el día 96 se termina y no hay hitos que marquen el camino, ni naranjas en las manos.   
                                                                       R.R.

6 comentarios:

Pedro Luis López Pérez dijo...

la Ausencia de Naranjas e Hitos que marquen el Camino entre las Volutas con resplandor de ocres-rojizos.
Una Gran Entrada.
Un abrazo.

Iacob Shilenuss dijo...

Simplemente.
Me gustan esos infinitivos encadenados, esos no verbos marcando el ritmo.

Iacob.

Teyalmendras dijo...

Un texto trufado de imagenes... palabras como gotitas de lluvia que van calando según se leen.

Un placer.

Besos almendrados ;)

Rosa dijo...

Gracias Pedro por pasar a leer y dejar tu comentario! Saludos en esta primavera!

Rosa dijo...

lacob Shilenuss, me gusta también jugar con lso infinitivos poruqe dan musicalidad como bien lo dices! Saludos y gracias por el comentario!

Rosa dijo...

Gracias por esos ricos besos almendrados Teyalmendras! Pétalos para ti!