lunes, 8 de noviembre de 2010

Urbe

Libar el dulce néctar
en un obsceno paisaje,
volar el lado izquierdo
de un sonido tortuoso
y soñar, con el olor contrario
al oscuro nauseabundo
que rodea la materia.
Pensar en ese olor
sin tener olfato
e intentar sucumbir
en los márgenes dilatados
de esas mesetas ausentes
mientras cruzo la ciudad en diagonal
y respiro las torpezas
incorporando, la media verdad que circunda
y me transformo en montaña
de basura.

No hay comentarios: